
Balcones y tendederos cerrados con vidrio
Las hojas van en vidrio templado y se fabrican al milímetro; cuando están listas, venimos a montarlas y te dejamos el balcón cerrado y ajustado.
Cerramientos de balcones
Buena parte de los pisos de Ansoáin son de los sesenta a los ochenta, con un tendedero junto a la cocina y, en muchos, un balcón al salón. Cerramos uno y otro con vidrio para que la ropa no se moje, la lavadora no esté a la intemperie y ese metro y pico se aproveche.
Pisos de varias décadas con tendedero junto a la cocina y balcón al salón que se cierran para ganar sitio.

Las hojas van en vidrio templado y se fabrican al milímetro; cuando están listas, venimos a montarlas y te dejamos el balcón cerrado y ajustado.
Cerramientos de balcones
Cada mampara la hacemos para tu baño: vamos a medir el plato y las paredes, y el vidrio templado se fabrica a esa medida exacta.
Mamparas de vidrio
Las baldas de vidrio de una estantería se cortan todas a la vez y con el mismo canto, así quedan iguales y sin diferencias de tono.
Cristales y espejos a medida
Las hojas de vidrio templado se fabrican a la medida exacta del hueco; cuando llegan, montamos guías, hojas y cierres en casa.
Cerramientos de terrazas
En oficinas y locales, una corredera de cristal separa una sala sin restar luz y sin que la hoja invada el pasillo al abrirse.
Puertas correderas de cristal
¿Cocina abierta que llena la casa de olores? Una cristalera fija con puerta la cierra y sigues viendo el salón desde los fogones.
Divisiones de cristal
Dejamos los cantos del vidrio pulidos y los encuentros entre piezas bien alineados, para que no haya filos al apoyar la mano.
Barandillas de cristal
Con niños jugando en el jardín, la hoja de apertura lleva cierre con llave y el resto queda fijo hasta que tú decidas plegarlo.
Cerramientos de porches
Un vidrio extraclaro en la escalera apenas se ve y deja lucir los peldaños; con uno mateado se gana algo de intimidad.
Escaleras de cristalEl tendedero de aquellos pisos es un rincón estrecho donde se acaba metiendo de todo: la lavadora, la escoba, las cajas de botellas y, por supuesto, la ropa. Abierto, deja entrar lluvia, polvo y frío hasta la cocina, y la lavadora sufre con las heladas. Al cerrarlo con cortina de cristal de templado, el hueco queda protegido y puede hacer de lavadero o de despensa, y las hojas se abren cuando quieres que corra el aire. Lo que no hacemos nunca es dejarlo hermético: la humedad de la ropa necesita salida, y si en el tendedero hay un aparato de gas, su ventilación no puede quedar comprometida. Por eso te explicamos qué hojas conviene dejar abiertas y lo tenemos en cuenta desde la primera medición.
En el salón pasa algo parecido con el balcón: un metro de fondo que en invierno no se pisa y que, cerrado, se suma a la habitación como rincón de lectura, sitio para las plantas o mesa de trabajo junto a la luz. En estos edificios el peto suele ser de obra o de barandilla metálica, y la guía inferior la asentamos encima o por dentro, según lo que aguante. Medimos el hueco en varios puntos, porque en construcciones de esa época las paredes rara vez están a plomo, y encargamos cada hoja a su medida exacta, ya que el templado no admite cortes después. Como la fachada es común, te recomendamos llevarlo a la comunidad antes de hacer el encargo.
Población: ~11.000 hab.
Desde Pamplona: A unos 4 km de Pamplona
Mándanos una foto del tendedero desde la cocina y el ancho y alto del hueco, aunque sean aproximados. Si la lavadora o algún mueble ya está ahí, que salga en la foto: nos dice cuánto sitio queda para las hojas.
Sí, y es justo para lo que más se cierra. Con el vidrio la lavadora queda a salvo de la lluvia y de las heladas, que son las que estropean gomas y tomas de agua. Conviene que el suelo del tendedero tenga desagüe o una bandeja por si hay fugas, y que dejes alguna hoja entreabierta cuando la colada suelta vapor.
Puede empañarse en días fríos si tiendes dentro con todo cerrado, porque el vapor de la ropa choca con el vidrio frío. No es grave si ventilas: con un par de hojas abiertas un rato, el agua se va. Las juntas entre hojas también dejan pasar algo de aire, y en un tendedero eso juega a favor.
Casi siempre. Lo que hay que prever es dónde se quedan las hojas plegadas, que suman su grosor en un lateral. Si el hueco es muy corto o la lavadora estorba, planteamos una corredera de dos hojas o un fijo con una hoja que se abra. Al medir te enseñamos cómo quedaría cada opción en tu espacio.
Sí, si se dimensiona bien. En plantas altas solemos subir el vidrio a 10 mm y ajustamos los anclajes de la guía superior al tipo de techo del balcón. Las hojas cerradas con su pestillo forman un plano rígido. Lo que no recomendamos es dejarlas a medio plegar en días de viento fuerte: mejor cerradas del todo o recogidas.
Desde dentro. Las hojas de una cortina de cristal se abren hacia el interior una a una, así que puedes limpiar las dos caras sin asomarte. Con un limpiacristales suave y un paño basta; las guías conviene aspirarlas de vez en cuando para que los rodamientos corran sin arenilla. Te lo enseñamos el día del montaje.
Dinos el ancho del tendedero o del balcón y qué tienes dentro, y te proponemos cortina, corredera o fijo según el sitio.