
Cerramiento integral de patios y porches
Cuando el porche va a ser una estancia caldeada, solemos recomendar perfilería y vidrio de cámara en vez de cortina de cristal.
Cerramientos de porches
En Orkoien abundan los adosados y las casas con porche y jardín, y en cuanto entra el otoño ese porche se queda para guardar la mesa plegada. Lo acristalamos para que vuelva a ser un sitio donde comer, leer o dejar jugar a los críos, midiendo frente, techo y suelo.
Adosados con porche que se acristala para comer en invierno, y salidas al jardín con puerta corredera de vidrio.

Cuando el porche va a ser una estancia caldeada, solemos recomendar perfilería y vidrio de cámara en vez de cortina de cristal.
Cerramientos de porches
Si la cocina es abierta y quieres poder cerrarla mientras cocinas, dos hojas que corren hacia los lados cubren un hueco ancho.
Puertas correderas de cristal
La cortina de cristal se pliega entera a un lado en verano, así que la terraza vuelve a quedar abierta cuando apetece aire.
Cerramientos de terrazas
Los peldaños de vidrio laminado antideslizante son posibles en algunos casos; lo estudiamos con prudencia al ver la estructura.
Escaleras de cristal
Un vidrio extraclaro hace que la barandilla casi desaparezca; uno mateado, en cambio, te guarda la intimidad frente al vecino.
Barandillas de cristal
Cuando cambiamos un espejo o un cristal viejo, nos lo llevamos al terminar para que no tengas que preocuparte de los restos.
Cristales y espejos a medida
Para un baño de alquiler o de uso intenso solemos recomendar una corredera de perfiles robustos, sencilla de limpiar y mantener.
Mamparas de vidrio
Cuando el pasillo es oscuro, un tabique de cristal en la habitación de al lado le da luz natural sin cambiar la distribución.
Divisiones de cristal
Un balcón estrecho agradece la cortina de cristal: las hojas se recogen en un extremo y no ocupan sitio cuando están abiertas.
Cerramientos de balconesEl porche de un adosado suele tener ya lo difícil: techo, suelo firme y una o dos paredes. Le falta el frente, y ahí montamos cortinas de cristal de vidrio templado, con una guía arriba sujeta a la viga o al forjado y otra abajo sobre el pavimento. Con las hojas cerradas el porche funciona como un jardín de invierno: entra toda la luz y el aire frío se queda fuera. Cuando llega el calor, las hojas se pliegan hacia una esquina y el porche vuelve a estar abierto al jardín, sin perfiles verticales que corten la vista. Antes de medir nos fijamos en la viga, que a veces no está a nivel, y en la caída del suelo hacia el jardín, porque la guía de abajo tiene que asentar recta para que las hojas corran suaves.
En invierno el viento del norte barre la Cuenca y un porche abierto lo recibe de lleno. Si el tuyo da a esa cara, te proponemos vidrio de 10 mm y un cierre que apriete bien las hojas, y te explicamos que la cortina corta el viento pero deja una junta mínima entre hoja y hoja: si quieres caldear el porche como una sala más, compensa un cerramiento con perfilería y vidrio de cámara. Muchas familias aprovechan la visita para resolver también el paso entre la casa y el porche con una puerta corredera de cristal, una hoja de templado que corre colgada de una guía y lleva la luz del jardín hasta la cocina o el salón. Medimos las dos cosas el mismo día y te damos un único presupuesto cerrado.
Población: ~4.200 hab.
Desde Pamplona: A unos 6 km de Pamplona
Para un porche nos sirven dos fotos desde el jardín, una de frente y otra de lado, con el ancho y la altura bajo la viga. Si también quieres corredera en la salida de la cocina o del salón, añade una foto de ese hueco.
A la viga, al forjado o al canto del techo del porche, con anclajes adecuados a cada material. Si la viga es de madera, comprobamos que esté sana y que no ceda; si es de hormigón, fijamos directamente. Cuando el techo no está a nivel, compensamos la diferencia con un perfil de regularización para que las hojas corran sin rozar.
Sí, es lo bueno de este sistema. Las hojas se desplazan una a una por la guía y se apilan en un extremo, plegadas contra la pared. Lo único que queda ocupado es el ancho de ese paquete de vidrios, que te indicamos al medir para que pienses dónde estorba menos: junto a la fachada, en la esquina o en el lado del jardín que menos usas.
Con las hojas cerradas y sol de tarde, puede acumular bastante calor. Por eso recomendamos abrir parte de la cortina en los días calurosos y, si el porche mira al oeste, valorar un vidrio de control solar o un toldo por fuera. Con una hoja abierta en cada extremo se crea corriente y el aire se renueva enseguida.
Sirve como paso y da mucha luz, pero una hoja de vidrio colgada no cierra con la hermeticidad de una carpintería exterior. Funciona muy bien entre la cocina y el porche ya acristalado, o como segunda puerta por dentro de la ventana que ya tienes. Si va a dar directamente a la intemperie, te planteamos otra solución que cierre mejor.
Basta con dejar libre una franja de un metro, más o menos, a lo largo del frente, para poder trabajar con las hojas y la escalera. No hace falta vaciar el porche entero. Al terminar recogemos los embalajes, limpiamos el polvo de los anclajes y te enseñamos a mover las hojas y a echar el cierre antes de irnos.
Dinos el ancho del frente del porche y si tiene viga de madera o de hormigón, y vamos a medir con el sistema pensado.