
Cerramientos de porches
Un porche cerrado con vidrio se convierte en comedor de invierno con vistas al jardín; vamos a tu casa a medirlo de pilar a pilar.
Cerramientos de porches
Gorraiz queda a unos nueve kilómetros de Pamplona y es zona de casas unifamiliares con jardín, casi todas con porche. Lo cerramos con cortinas de cristal para usarlo como comedor buena parte del año y abrirlo del todo cuando llega el calor.
Casas unifamiliares con porche y jardín que quieren un comedor acristalado y una salida amplia al exterior.

Un porche cerrado con vidrio se convierte en comedor de invierno con vistas al jardín; vamos a tu casa a medirlo de pilar a pilar.
Cerramientos de porches
Medimos el paso en varios puntos y comprobamos que el techo o el dintel aguanten la guía colgada antes de encargar el vidrio.
Puertas correderas de cristal
La normativa marca una altura mínima de protección; la comprobamos contigo en tu terraza antes de encargar ningún vidrio.
Barandillas de cristal
Consejo: si en casa hay personas mayores, pide un pasamanos en la pared además de la barandilla de cristal; da mucho apoyo.
Escaleras de cristal
El suelo de una terraza suele caer hacia el desagüe; por eso medimos a nivel y calzamos la guía inferior donde haga falta.
Cerramientos de terrazas
El espejo del baño puede llevar canto pulido o biselado y ocupar todo el ancho del lavabo; lo medimos con la grifería ya puesta.
Cristales y espejos a medida
Mándanos una foto de la ducha y el ancho del plato, y te orientamos entre fija, corredera o abatible antes de ir a medir.
Mamparas de vidrio
El techo y el suelo rara vez son paralelos, así que medimos cada tramo del tabique y los perfiles recogen las diferencias.
Divisiones de cristal
Con el tendedero cerrado con vidrio la ropa se seca aunque llueva; vamos a medir el hueco y te decimos qué sistema le va mejor.
Cerramientos de balconesUn porche cubierto ya tiene lo más difícil: techo y suelo. Lo que le falta para usarlo en otoño o en primavera es parar el aire y la lluvia que entra de lado, y eso es justo lo que hace un cerramiento con cortinas de cristal en sus frentes abiertos. Con las hojas cerradas, el porche se convierte en un comedor o un jardín de invierno con vista a la hierba; en julio se pliegan todas a un extremo y vuelve a ser el porche de siempre. Antes de medir revisamos el suelo, que suele tener pendiente hacia el jardín para evacuar el agua, el canto del forjado o la viga donde irá la guía superior, y los pilares, porque la cortina tiene que adaptarse a cada esquina sin forzar las hojas.
La otra pieza que más nos piden en Gorraiz es el paso entre el salón y el porche. Si ya hay un ventanal con carpintería y funciona bien, se queda; si se quiere una salida más amplia y luminosa, una corredera de vidrio templado colgada de guía vista abre el salón hacia fuera sin marcos que corten la vista. Con el porche cerrado por cortinas, esa corredera hace de segunda barrera y el salón apenas nota el frío de fuera. Y si en el jardín hay piscina, también podemos rodearla con una barandilla de vidrio laminado, que deja ver el agua desde la casa sin poner barrotes de por medio.
Población: ~3.500 hab.
Desde Pamplona: A unos 9 km de Pamplona
Mándanos una foto del porche de frente, otra de un lateral y otra del suelo junto al borde, con el ancho y el alto aproximados de cada lado abierto. Así vemos si el suelo tiene pendiente y por dónde sale el agua antes de ir a medir.
Sí, es la gracia de la cortina de cristal. Las hojas se deslizan por la guía hasta un extremo y se pliegan juntas, de modo que el frente queda libre salvo el pequeño paquete de vidrio recogido. Decidimos contigo en qué lado se apilan para que no estorben la salida al jardín ni la mesa.
La guía inferior tiene que quedar nivelada, así que absorbemos la pendiente con un suplemento bajo la guía o ajustando la altura de las hojas. También dejamos prevista la salida del agua que pueda colarse por las juntas, hacia el jardín o hacia el desagüe. Por eso medimos el suelo en varios puntos antes de encargar el vidrio.
En días de sol, sin problema; en pleno enero y de noche, con una estufa. La cortina de cristal no es estanca del todo y no guarda el calor como una habitación. Si quieres un comedor cálido todo el año, lo que encaja es un cerramiento con perfilería, rotura de puente térmico y vidrio de cámara, aunque se pierde la apertura total.
Lo habitual es dividir el cerramiento en tramos entre pilares, cada uno con sus hojas y su punto de apertura. Medimos cada vano por separado, porque casi nunca son iguales, y vemos si las hojas de un tramo pueden recogerse junto a un pilar sin tapar la vista. Si los pilares están sanos, sirven también para fijar el perfil lateral.
Vidrio laminado, sujeto con pinzas a postes o encajado en un perfil en U anclado al suelo. Junto al agua cuidamos que los herrajes sean aptos para exterior y que el canto quede pulido. Deja ver el agua desde el porche sin barrotes de por medio. La altura de protección la medimos contigo según el uso que le vayas a dar.
Dinos cuántos lados abiertos tiene el porche y su medida aproximada, y te proponemos cómo cerrarlo.